Una mañana normal en semana laboral, al menos en mi caso, incluye que me levante a las cinco de la mañana, buscar unas notas rápidamente y las portadas de los periódicos internacionales más importantes del mundo.
Hace algunos años esta rutina me hubiera parecido descabellada, pero ahora no me molesta del todo, siempre que me duerma a las 9:30 de la noche, no más tarde.
Hoy me pasó algo curioso y molesto al mismo tiempo, me desperté sin querer a las 3:40 de la mañana, como ya no pude volverme a dormir decidí adelantar una entrega de Fiverr.
No es muy diferente a estar despierto desde las cinco. Ósea está oscuro y en silencio. Creo que esa es la principal ventaja de levantarse temprano a trabajar, el silencio, porque no es el mismo silencio de no hay nadie en la casa a las 12 del día, es un silencio diferente, es uno donde es más fácil entrar en la zona y perderte en flujo de lo que sea que estés haciendo. Es productivo, pero no recomiendo hacerlo voluntariamente.
Para ser honesta, lo que más me agrada de andar typeando a las cinco o las tres de la mañana es que no hay forma de distraerse, ni siquiera es como que puedas poner el radio, no hay noticieros. A veces hasta me siento como en otra dimensión.
Una vez me tocó traducir todo un evento de tres días, no sé porque o si realmente lo leyeron. No fue difícil, pero si tardado, empecé a la una de tarde y digamos que medio acabé a las cinco de la mañana, fue… ¿qué palabra busco? interesante el experimento. Yo nunca fui de esas personas que se desvelaba en la universidad para entregar trabajos, hacia las cosas en orden y con calma y no me estresaba, entonces eso de pasarte toda la noche haciendo una tarea inútil me abrió los ojos. Después de las 12 empiezan esos momentos de silencio total. Al mismo tiempo, volteas a ver el reloj de la computadora y si piensas cosas como «Vaya… si me pasé», el tiempo avanza y va más rápido, de la nada ya son las 2 am y todavía te faltan tres discursos, pero a las 3 de la mañana no tienes otro lugar donde estar.
Un día ya no tendré que levantarme a las cinco, o a las tres con insomnio, y a veces me he planteado que clase de horario tendré, visitaré esto de trabajar de madrugada, y la verdad es que no he llegado a una respuesta concluyente, supongo que dependerá de la situación, la fecha límite de entrega y como ande de sueño. Sé que yo voluntariamente no podría una alarma a las cinco de la mañana.
Hay un libro que habla del tema, no lo he leído, yo no me uní voluntariamente al club, un día me llamaron por teléfono y me dijeron, ya no trabajas en televisión, ahora estás en información y el horario es «diferente».
De algo estoy segura. Un día mi jornada laboral va a acabar a las tres de la tarde, aunque no tenga planes para el resto del día.





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