Hace algún tiempo leí El año en 12 semanas de Brian P. Morgan y Michael Lennington, lo leí más con curiosidad que porque me pudiera servir en mi vida laborar. Algo aprendendería, pensé.
Cuando trabajaba en la Cámara de Diputados no me servía, mi trabajo estaba ligado a las noticias diarias y ahora en el periodo de transición, donde hago pedidos por asignación tampoco es como me pueda adelantar.
Pero le encontré un uso. Decidí aplicarlo a mis estudios independientes de japonés, para llegar mejor preparada a la escuela y saber que está pasando en el metro y otras cosas. El objetivo final era Aprobar algún examen de prueba N5 de JPTL de los que vienen en la app Todai.
Decidí documentarlo en Notion, porque es bonito, está en todos mis gadgets y tiene checklists, me pareció lo más practico.
Vi algunos videos de como la gente occidental aprende japonés solos en casa, además revisé la biblioteca de la escuela en linea de japonés en la que estoy inscrita.
Para el uno de agosto ya tenía un plan.
Semana 1. Aprender hiragana y sacar 100% en el test de todos los kanas de Tofogu.
Semana 2. Aprender katakana y lo mismo sacar 100% en Tofogu.
Semana 3. Empezar Kanjis, los números.
Semana 4. Kanjis y lección 1 y 2 del Minha no Ninhongo
Y así hasta llegar a la lección 25…
Cada semana que lo hiciera bien iría a comprarme un refresher del Starbucks, nada grande pero algo que no puedo preparar en la comodidad de mi coffee bar.
Me apliqué, practiqué con mis apps de los kanas, por cierto ¿que son kanas? Bueno en el Japones hay dos silabarios, hiragana y katakana, y kanji. El primero es para las palabras normales del idioma, el segundo palabras extranjeras, nombres no nativos, creo y marcas comerciales. Los kanjis son ideogramas que se componen de radicales y cada kanji tiene un significado especifico. Entonces en una oración normal puedes encontrarte los tres y se ve complicado.
La primera semana hiragana fluyó bien, fácil ya hasta podía leer lo que encontrara, claro nivel kinder, dejé de confundir き (ki) con さ (sa) y así.

La segunda semana empezamos con problemas. Usé la misma app de hiragana que me funcionó muy bien y para katakana no lo fue tanto, no se me pegaban me empecé a frustrar. Acabó la semana y no pude pasar el examen.
Para la semana tres, atrasada, decidí cambiar el enfoque, busqué otra app terminé con una llamada JLRPG Quest. Para avanzar tienes que probarle a la app que sabes kiragana y katakana y le pone a leer palabras, es más ahi mismo practicas kanji y a escuchar que te están diciendo. Sólo así se me pegó el katakana escribiendo コーラ(refresco de cola).

Bueno, el caso es que para este punto me sentía como un fracaso, que mi calendario no iba salir que llegaría a Japón mal, que fallé y todo eso.
No compré mi refresher de premio, obviamente y me puse a estudiar con lo que tenía. Decidí que las noticias de México son deprimentes, que de todos modos este país ya valió y empecé a ver las noticias Japonesa en vivo en Youtube, al menos practicaría la escucha. Seguí practicando mis kanas, ya puedo leer palabras y algunas hasta sé que dicen y me sé los kanjis del 1 al 5.
Este primer mes fue de prueba y error y no me he atrevido a tocar mi Minah no nihongo, me da miedo, no soy buena con la gramática en español o en inglés y la verdad lo que me limita es que siento que leo muy mal, lento, nivel kinder, me frustra porque siento que estoy muy vieja para ser tan mala, pero me calmo diciéndome que no es mi lengua materna y que estoy aprendiendo silabarios que no tienen nada que ver con el abecedario de occidente, luego empiezo a lamentarme que no aprendí japonés en la secundaria y me acuerdo que a) internet se reducía a la pagina msn y messenger, la gente que veía anime estaba mal vista, no vivía en la CDMX.
Decidí reestructurar el plan y adaptarme, todavía puedo librar mi cronograma antes de irme al país del sol naciente.





Deja un comentario