
Toda la vida por estas fechas he estado rodeada de lo que implica el día de muertos, los altares, las flores, el incienso, las calaveritas de azúcar. Como siempre estaba ahí, no me había puesto a analizarlo, pero es impresionante, lo que si viene de la tradición y lo que se creó para su exportación.
Cuando Disney intentó registrar la palabra Dia de Muertos en México se pusieron muy locos, porque era como lo que nos faltaba que nos robaran. No pasó y en lugar de eso tenemos Coco. ¿De qué va Coco? en resumen mini y con spoilers. La familia de Miguel, todos artistas del zapato se preparan para celebrar el día de muertos como familia, tienen trauma familiar porque el papá de la bisabuela Coco las abandonó y no se toca música en esa casa. Miguel quiere ser musico, tiene una aventura al más allá donde encuentra al tatarabuelo que si las abandono, pero no era su intención y él debe volver al mundo de los vivos y que su visa abuela recuerde a su tátara abuelo Héctor para que se puedan encontrar en el más allá.
Esta curioso como el mundo de los muertos mexicanos es un lugar muy colorido, como México. México tiene color por donde voltees, las casas no son iguales, las jacarandas de primavera son increíbles, y los cempachuchiles de la temporada brillan. La verdad es que Pixar hizo un gran trabajo retratando la tradición.
Ahora ¿que implica un día de muertos tradicional para una familia promedio mexicana?
Empezamos con poner un altar, tan grande y elaborado como quieras o tengas espacio. Manteles bonitos o manteles de calaveritas de venta en la parisina. Papel picado, porque representa el aire. Fotos de tus muertos que quieres celebrar, velas, porque estamos tratando con fuerzas místicas, incienso, porque según algunas tradiciones los espíritus de alimentan de aromas. La comida favorita de tus seres queridos, misma a la que le quitarán el sabor, flores de cempasúchil, porque iluminan el camino.
Podría decirse que el día de muertos es una forma de recordar a nuestros seres queridos que se nos adelantaron. Lidiar un poco con la perdida y hasta demostrar amor, más allá del tiempo y el espacio. Es bonito si lo analizas.
Cuando estaba encerrada en pandemia, me puse a leer muchas cosas, de todo. Algo que es una constante en el ser humano, sin importar donde viva, o su religión es buscar una forma de honrar a tus ancestros. Lo que me hace pensar que el querer tener presente a la gente que se fue es algo inherente del ser humanos. Por eso tenemos nichos donde guardamos las cenizas para visitar a nuestros parientes en iglesias, la gente invierte en buenos terrenos en el cementerio para que todos estén juntos y haya donde verlos en los años por venir.
El ser humano quiere a sus familiares, vivos y muertos, solo que en México es día festivo y lo llevamos a otro nivel.
Aquí es curioso como combinamos el día de muertos con el Halloween, lo adaptamos para tener lo mejor de ambos mundos. Comemos pan de muertos, repartimos dulces, nos disfrazamos de lo que está de moda o de catrinas, ponemos los altares, y vamos a una fiesta de Halloween, vemos películas de miedo, con las velas prendidas a pocos metros de la televisión. Vas a la iglesia y pides por el descanso eterno de tal o cual y luego pones tus decoraciones de Halloween. Es como si simplemente combinara.
El día de muertos es como la segunda parada en las celebraciones buena onda del año, primero es día de la independencia con la comida y la música y las ferias y antes era agradable ver el grito. Luego sigue día muertos, con los dulces, la calabaza en tacha, el pan de muertos, siguen las posadas, el ponche, las piñatas y luego navidad. Para enero está el día de reyes, la rosca y ya de ahí el año y sus celebraciones de van a pique, hasta que vuelva a ser septiembre.
No me imagino en que otro tipo de sociedad podría darse algo así como la celebración del día de muertos como le hacemos aquí, como que eso de solo poner mandarinas, velas e incienso no nos parece suficiente.





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