El curioso Caso de Mai Watanabe

Después de reflexionar brevemente sobre El Caso Takadanobaba, llegué a la conclusión de que May Watanabe y su sentencia de nueve años por fraude también es algo que vale la pena analizar. Ese es mi plan, pero primero tengo que aclarar que mi japonés es malo, de principiante entonces todo lo que he podido averiguar de ambos casos viene de fuentes en inglés, de gente que lleva años viviendo en Japón y si le entiende bien al X, yo todavía batallo en saber si va で o に.

Quien es Mai

Desde antes de llegar a Japón yo me puse a investigar curiosidades del país, así fue como di con la situación de los Toyoko kids, en resumen, son niños que huyeron de su casa, probablemente por situaciones de violencia doméstica o no quieren estar en su casa y se instalaron enfrente de Godzilla en Shinjuku, en Tokyu Kabukicho Tower, de ahí el nombre.

Los puedes ver ahí con sus maletas rueditas, si vas temprano por la mañana encuentras la basura que dejan. Obviamente, no tienen la mejor de las vidas, pero tampoco la tenían en casa. A nadie le gusta hablar del tema y la verdad es que kabukicho no es el mejor lugar para que los niños vivan, pero tampoco parece que eso vaya a cambiar.

Después de su arresto final, Mai contó a los medios que venía de un hogar violento, muy pronto entendió que la policía no haría nada por ella y eventualmente tendría que valerse por sí misma.

Cuando pudo se fue de casa, intentó tener una vida normal trabajando en una tienda de celulares, pero no funcionó. Eventualmente, ingresó a la línea de servicios de los Soap Land (un tipo de prostíbulos japoneses) No era precisamente feliz y se volvió adicta a los hosts clubs.

Resulta que la adicción a hostclubs es algo muy común en Japón, llega al punto en que una persona puede gastar millones de yens en una sola persona y luego no poder pagar.

Mai ganó millones de yens estafando hombres, y ni siquiera ahorró un poco, se lo gastó en hostclubs. Cuando la arrestaron, vivía en un hotel cápsula en Kabukicho. Por lo que leí, era como si viviera al día viendo que pasaba, improvisando su próximo paso.

Cada quien su vida, supongo…

Mai desarrolló un sistema para conseguir que hombres solitarios le dieran dinero sin hacer muchas preguntas, lo consiguió tantas veces que juntó ¥155 milliones. Era tan buena que escribió un libro que vendía en ¥10000. Monetizar tu hobbie, supongo.

Como estafaba gente

Pues… Mai descubrió una fórmula para hacer que los hombres solitarios le den dinero. No funciona con todo el mundo, es un tipo de individuo en específico, de esos que creo que abundan en Japón y otros países desarrollados.

Si encontrabas al individuo perfecto, podrías aplicar al pie de la letra las instrucciones de Mai y salirse con la tuya.

Mai escribió un manual que creo que se traduce como Daddy Scam Money-Making Strategies o Estrategia para estafar al sugar daddy.

  1. Eliges un objetivo
  2. Te ganas su confianza
  3. Los espantas
  4. Ofreces soluciones para que te suelte la lana
  5. Lo haces sentir como un héroe.
  6. Dejas morir lentamente la conversación, para que no se sienta usado
  7. Buscas un nuevo objetivo.

He escuchado teorías de que justo lo mismo hacen los hosts con sus clientes. Se ganan su confianza, les das atención, los espantas con que te van a desalojar o algo así para que gasten más en ti, y siguen regresando.

El método de Mai funcionaba con hombres solos, sin hobbies, sin amigos o alguien que le dijera «Wey esa vieja te está viendo la cara». Les hablaba por semanas, los hacía sentir especiales, les daba la ilusión de que un día estarían juntos. Un día simplemente dejaba de escribirles, les causaba ansiedad y cuando reaparecía y les contaba que tenía problemas financieros, se espantaban de perder otra vez la comunicación y eventualmente soltaban la lana.

No se sentían estafados porque ella los hacía sentir como que les había salvado la vida, de repente era Tokedo Mask o algo así.

Obviamente, no se mudaba con ellos, o empezaban a perder el interés y fin, siguiente tipo. Esa estrategia le funcionó por mucho tiempo.

El fin

Mai decidió publicar la guía, la promocionó por todos lados, ahí consiguió nuevos ingresos que también se gastó en su host favorito, por cierto al señor también lo arrestaron porque en algún punto supo que sus ingresos eran fraudulentos.

Una lectora de Mai siguió las instrucciones, pero decidió omitió el paso de hacerlo sentir como un héroe, les dijo que la secuestraron y bloqueó el número y obviamente la denunciaron en la policía.

Mai ya tenía denuncias, además se le ocurrió la brillante idea de ir a promocionar el libro con un Youtuber Japonés popular, prácticamente la exhibió como una estafadora, se burló de ella y bueno… más se enteró de como operaba.

En noviembre del 2023 fue arrestada y en abril del año siguiente declarada culpable de fraude.

Curiosamente, ahora sube su diario en la cárcel a Instagram, parece que ya tiene una editorial para su publicación y quizá ya no pueda gastar encerrada en la cárcel.

Tengo que admitir que el caso de la Mai Watanabe es fascinante. Si vives en una sociedad que te cosifica desde que naces, todo parece indicar que lo mejor que puedes hacer es simplemente sacar provecho de eso. Supongo que no era la única que se sentía así. No digo que el fraude esté bien, porque no, es delito, pero es que me parece increíble lo que la gente solitaria hace por un poco de compañía, sus víctimas y ella misma.

En occidente, ¿estamos así de solos? Me gusta pensar que no, que no conozco a nadie que le mande dinero a otra persona para que le siga contestando sus mensajes de whatsapp, pero no, si pasa, las hotlines son eso, pero se sabe que es un negocio.

Como si pusiera en perspectiva lo fácil que es lucrar con la miseria humana. Qué fácil es que te hagan hacer casi cualquier cosa si no tienes un grupo de apoyo.

No sé si la pandemia aceleró la soledad de la gente. A veces pienso que cuando regrese a México quiero un trabajo de oficina normal para tener con quien conversar en los tiempos muertos, pero luego me acuerdo de que me gusta el tiempo libre y se me pasa.

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Acerca de mi

Jimena

Adicta al té verde, compradora compulsiva de artículos de papelería y escritora por gusto😄

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