
Hoy estaba pensando que de cierta forma me hice la vida que quería. Qué podría estar donde yo quisiera, trabajar literalmente desde mi cama extraña (creo que es un futón sobre un sofá cama) y hacer trabajo creativo que sea inspirador.
Algo que he hecho en este blog es documentar mi camino de aburrida burócrata a aburrida escritora freelance que se fue seis meses a estudiar japonés a Japón. Aquí he plasmado los proyectos más raros que me han pedido en mi cuenta de Fiverr y hoy estaba afinando los detalles, lo que quizá podría ser mi nuevo nicho.
Empecé a ver esto de ser escritora de internet cuando una vez al mes un sujeto en Florida me contrataba para hacer guiones de Tours Virtuales de museos famosos en la pandemia. Eso duró hasta que la gente ya podía volver a los museos.
Otro de los pedidos curioso que tuve, fue cuando aprendí a usar la inteligencia artificial como apoyo en la creación de contenido. Ese fue un año interesante, porque descubrí que la inteligencia artificial, avanza raído, parece que si puede escribir, pero mmm algo no está bien, necesita un humano que lo revise y lo arregle. Que en general el mundo odia meterse a un blog que se lee como contenido generado por IA y no queremos eso. Creo que ese año generando contenido y revisándolo y humanizándolo en parte pagó esta estancia en Japón. La IA ya pasó de moda a menos que quieras tu imagen estilo Studio Ghibli y creo que ese trabajo ya se acabó.
Pero aprendí un montón de SEO, cosas que no uso en este blog, pero sí en las cosas que me piden. ¿Por qué no uso seo en este blog? Honestamente no lo sé. Sé que debo poner el título en la descripción de cada imagen, hacer muchos subtítulos con subtemas, escribir más de 2000 palabras, pero no siempre quiero escribir 2000 palabras. No siempre tengo algo que decir en 2000 palabras.
Hoy en la mañana, acabando los detalles finales de un guion, sentada antes de irme a la escuela, me di cuenta de que en parte este era el sueño, dedicarme a algo creativo que me agradara, todavía me falta, hay cosas que debo estudiar, más libros de escritura que leer. Pero creo que igual y si puedo lograrlo.
Yo creo que en mi caso, al menos, el sueño es tener un trabajo remoto, con proyectos diferentes cada semana, que me rete a idear nuevos proyecto y que nunca me aburra. Hoy en una helada mañana en Tokio (porque será primavera, pero como hace frío) entendí que lo estoy haciendo y no creo que vaya mal, pero hay que seguir trabajando.





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