Tiendas de conveniencia, la columna vertebral de las sociedades

Cuando necesitas algo, desde una botella de agua, o una bolsa de papas, un café o un cargador de celular, el primer lugar que visitamos es una tienda de conveniencia, en México un Oxxo, o un 7 Eleven.

Cuando llegué a Japón, lo primero que hice fue meterme a un Family Mart (me gusta más Lawson’s, pero no había) compré un bento y una botella de té verde. Tenía jetlag y hambre, no profundicé. Luego recordé que necesitaba conseguir un cuaderno y pensé «Bueno debe haber algún konbini por la escuela donde comprar algo». Porque creo que papelerías de barrio como en México, no tenía ubicado en supermercado en ese momento a ver si corría con suerte.

Llegué a la escuela 20 minutos antes de la hora señalada y compré un cuaderno café muy simple de Muji y un bolígrafo. Resulta que hasta productos de belleza, ropa interior y esponjas de baño venden ahí.

Me quedé pensando que en México tenemos oxxos o 7 eleven, que también están abiertos todo el día y sí, no venden calcetines, pero que tal un paquete de tortillas. Mi cultura no entiende eso de quedarse a toda la noche en la oficina y tener que quedarte en un hotel cápsula porque ya no hubo trenes para ir a casa y cambiarte con camisas del Family Mart. Pero siempre vamos a necesitar un café andati y un panque tía Rosa.

Según la sociedad, el konbini o tienda de conveniencia se adapta a la realidad donde se estableció. En Estados Unidos normalmente están pegados a una gasolinera, compras gasolina, snacks, comida, cosas que necesitas en la carretera, en México y en Japón hay uno donde voltees, en México predominan los oxxos y la verdad es que hacen un portante servicio a la comunidad. No es solo la facilidad de comprar comida, es que ahí puedes abrir cuenta de banco, pagar la luz, agua, gas, Amazon, hacer depósitos. Supongo que en Japón también, no lo sé, yo vivo en una shared house y hace mucho pagué mi estancia completa.

En Japón los konbinis venden bentos diferente, todas las bebidas que te puedas imaginar, comprar boletos para museos o eventos, calcetines, tienen cajeros automáticos, revistas de contenido nopor y mangas normales, mandar cartas y paquetes, conseguir un smoothie de fruta real congelada.

En algún punto, su accesibilidad las convirtió en verdaderas plazas públicas.

Podría decirse que el primer konbini del mundo apareció en Dallas en 1927, no se llamaba 7 eleven, eso cambió hasta 1946. El nombre viene de su horario, pero estoy segura de que no cierran. En Japón siempre están abiertos y ves como cambian los productos y sé que en México solo ponen una pequeña ventanita y te atienden desde ahí.

7 Eleven llegó a Japón en 1974 y de ahí empezó la expanción y conveniencia que presentasn. En México llegó en 1976, supongo que la expansión tardó un poco, somos más de ir a la tiendita de la esquina o del tianguis o el mercado.

Recuerdo cuando llegó el primer Oxxo a Pachuca, yo iba en la prepa. Mis compañeros lo usaban para comprar redbull y alcohol, yo no iba, estaba lejos de mi casa, luego empezó a haber más y cuando entré a la universidad ahi acabana comprando todo. Estaba cerca de la residencia, era conveniente, justo como ahora que en la noche compro comida en un 7 eleven y mi lunch de la escuela viene del family mart junto a la escuela, ese sandwich de pan con miel y huevo del Lawson´s no volvió a aparecer, lo extraño.

Al final creo que las tiendas de conveniencia, sin importar el país, representan un punto de reunión que damos por sentado, pero si no lo tuviéramos, la vida sería un poco menos conveniente.

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Acerca de mi

Jimena

Adicta al té verde, compradora compulsiva de artículos de papelería y escritora por gusto😄

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