Yo no me consideraba una persona mañanera. Después de las 10 de la mañana, lo que quieran, antes no. Pero la vida se me atravesó. Me cambiaron de área en el trabajo y de la nada empecé a pararme a las 4:55 am para buscar las portadas de los periódicos internacionales más importantes del planeta.
Al principio me costaba mucho, porque para rendir necesitas dormir en promedio entre siete y 10 horas, eso depende de tu cuerpo, edad y circunstancia de vida. Yo estaba acostumbrada a pararme a las ocho y dormirme entre 10 y 11. Además, se supone que debes dormirte antes de las 11 para aprovechar que se segrega más hormona el crecimiento y tu cuerpo se renueva mejor. Se que lo leí en algún lado, sólo que de momento no puedo citar la fuente.
El primer reto era conseguir al menos ocho horas, según mis cálculos dormirme antes de las 10, más tardar 9:30. En cuanto lo superé empecé a ver beneficios.
Primero que nada, no invito a nadie a intentarlo, porque puede no funcionarles y yo si no tengo que hacerlo, realmente no busco levantarme a las cinco de la mañana, pero cuando tengo que hacerlo, el tiempo de productividad que te da es bueno.
Aquí va mi lista de cosas que le reconozco a eso de pararse temprano.
Razones para levantarse tempano
- Paz y tranquilidad: En cuanto acababa mi trabajo de madrugada empecé a notar que aún era muy temprano y a veces hasta seguía oscuro. Pero lo que más me impresionó fue el silencio. Nadie te interrumpe, nadie te busca, no llegan memes a las cinco de la mañana. Son al menos dos horas en las que no va a haber distracciones de ningún tipo.
- Entre más temprano empieces, más temprano acabas: Cuando me di cuenta de que no me podía dormir otra vez empecé a usar esas tres horas antes de irme a la oficina para adelantar otros proyectos, mis pedidos de Fiverr, estudiar hiragana, leer un libro, cosas por el estilo. Entonces cuando regresaba de la oficina era libre, toda la tarde, a menos que pasara algo extraordinario, era mía para hacer lo que quisiera, porque todos mis pendientes quedaron listos antes de las 10 am.
- Superioridad moral en situaciones sociales: No sé porque, pero cuando le dices a la gente que empiezas a trabajar a las cinco de mañana te ven con respeto, hasta pareces importante.
- Tiempo para desayunar: Con un par de horas extras antes de irte a la oficina te da tiempo de preparar algo más que avena instantánea, a veces es agradable preparase algo rico para variar.
- El internet es mejor: Salvo algunas ocasiones, el internet es más rápido, no hay nadie conectado, me gusta.
Desde 2021 que empecé a tener que hacer ajustes a mis horarios de sueño, he notado que tengo un mejor manejo de tiempo, mi productividad mejoró, siento que soy capaz de hacer más cosas, en las mismas horas laborables del día.
El combo que superior es turno de la madrugada con home office, no hay más.
Aclaro, esta no es una invitación a intentarlo, pero sí de plano te ves en la situación y no queda más remedio, al menos no es tan malo. Admito que si me ofendí cuando me dijeron que así me iba a quedar unos meses, pero ahora no lo cambiaría, tan fácilmente.





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