Un mes viviendo en Tokio

Un mes en Tokio

Oficialmente cumplí un mes viviendo en Tokio. No lo creo. No lo creo de la misma forma que no me creía que estaba aquí cuando iba a bordo del Narita express rumbo a Shinjuku.

Vivir en Japón es una cosa extraña. Tienes que ser muy observador para sobrevivir o tener cara de occidental perdido. Aquí siempre me siento que estoy perdida en el espacio y el tiempo. Vivo en el futuro.

Algo que no he podido dejar de notar es como se ve el otoño aquí. En la CDMX simplemente empiezas a ver como las hojas cafés tapizan el suelo, aquí las que me he encontrado son amarillas, y las dejan estar, supongo que entienden que son abono para el suelo.

He visto como la temperatura ha descendido día con día y llegó a un punto al que no estoy acostumbrada y probablemente ni siquiera me va a tocar que caiga nieve. El día dura menos, a las 4:30 ya oscureció, pero la vida sirve.

Un mes en Tokio

Este mes he pasado mucho tiempo en Shinjuku, es raro. Con la fama que tiene ese barrió que la última vez que vine a Japón literalmente fui al otro lado de Shinjuku al mirador del Edificio de Gobierno. Shinjuku es otro mundo. Es uno de día y otro de noche. De día hay turistas, gente corriendo a trabajar, personas de compras, pero cuando anochece, la gente que trabajaba aquí simplemente se va, se empiezan a hacer filas en todos lados quien se fue se fue y quien se quedó se va a los bares de Kabukicho. Las escenas locas de gente tirada en la calle… pues ahí. El otro día salí de la escuela y encontré un concierto en la calle. me quedé ahí un rato.

En la mañana es curioso ir a la escuela y saludar a Godzilla. No sé, cuando iba a la universidad que recién llegué al DF iba a la escuela en Reforma, siento que este es el equivalente.

Según yo, Neo Genesis Evangelion estaba pasado de moda por aquí, pero creo que no. Está más vigente que nunca, por mi mejor, estoy esperando las vacaciones para irme a la tienda de Evangelion en Ikebukuro. La verdad es que todos en mi salón andan viendo donde conseguir merch de evangelion. Yo solo quiero una taza de NERV, creo.

Podría sentirme como turista por aqui, pero la verdad es que mi situación es rara, voy a la escuela medio día y luego tengo tarea que hacer, entonces no tengo todo el tiempo que quisiera pasa irme de paseo, aun así, puede ir a Tokyo Tower y a Ginza a comprar ropa porque es donde está el único Uniqlo de Japón con tallas para occidentales y por como estoy viendo la cosa, necesito ropa térmica, blusas de manga larga súeter lanoso y una parka enorme que cuando empecé a usarla sentía que me ponía una casa de campaña, pero hoy que salí a comprar una lata de café (porque las máquinas de bebidas tienen latas de café calientes) dije «Amo mi Parka, que buen regalo de navidad me di».

La comida es una cosa diferente. Puedes vivir bien comiendo del kombini. Consigues una comida completa por $50 a $60. Pero cuando te dignas a ir a un restaurante, mmm gastas más o menos mismo, pero es una cosa diferente. Me recomendaron un lugar llamado sushiro, es la onda, todo el sushi que puedas comer en una hora, cada platito de sushi cuesta como $15 pesos, ni unos tacos. Pides tú comida con una Tablet y llega a tu mesa por un carril. Bien cool, porque es como esos sushis en banda, pero no va dando vueltas la comida, su plato va directo a ti, solo para ti. Te dejan tomar todo el té quieras y atienden bien rápido si eres una persona sola.

Encontré un Denny’s, y fui por curiosidad, porque seguro no iba a ser igual que el gringo. La primera vez me equivoque de restaurante y fue como de mmm ok esto no es un Denny´s pero esta bueno. Me dieron una sopa miso, un salmón, una ensalada y un cuenco de arroz, claro eso no es Dennys, no, el Denny´s era arriba. Finalmente fui y si es muy japones todo el asunto. Mi Grand slam no era lo que los gringos me enseñaron. ¡Hasta lechuga!

Un mes después ya me di cuenta de que puedo comunicarme mejor, sé qué onda cuando compro algo, ya sé porque anden va llegar el tren antes de que digan la traducción en inglés, ya sé los números.

Algo que he notado, es que esta ciudad al menos, no he salido de Tokio, es lo fácil que puedes estar aquí solo. Los restaurantes dan prioridad a la gente sola. La comida del super viene en porciones individuales, la gente aquí asume que va estar sola y no sé si sea feliz, pero así es.

Hablando con una amiga llegamos a la conclusión de lo mágico que es México, que es un desastre, todo es desastroso, pero las cosas funcionan la mayor parte del tiempo.

La temperatura sigue bajando, aquí no celebran navidad, es raro, algo triste, bueno triste si conoces la navidad. Me tocó explicarles a mis compañeros el Guadalupe Reyes. Envidiaron un poco el día de reyes, ni modo…

Pero hoy, la temperatura baja, es año nuevo y parece que ahora si empiezan las fiestas.

Una respuesta a “Un mes viviendo en Tokio”

  1. […] viendo en este país más de un mes, no lo entiendo, no lo entenderé, eso es un hecho, pero está bien, no tengo porque, solo debo […]

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Acerca de mi

Jimena

Adicta al té verde, compradora compulsiva de artículos de papelería y escritora por gusto😄

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